martes, 14 de febrero de 2012

¿Le temes a la oscuridad?

Estuve pensando acerca de tus miedos, de los miedos del común, ante lo que en alguna época e incontables ocasiones puntuales sucumbí, hasta entender que la realidad no cambia en función de mis sentidos, no es variable cuando la observo o cuando de ella obtengo un estímulo auditivo, o táctil... estuve tan empeñado en lo visual, a merced del escepticismo Tomasiano "si no lo veo, no lo creo" que interfería en total contravía con mi temor a lo oculto a mi vista; Nunca lo ví, debo aceptarlo, de hecho mis temores fueron confirmados por la conciencia de lo percibido física y cognitivamente, afectando mis emociones y agotando mi fortaleza pulmonar y muscular, previsible y acompañada de la oscuridad, oculta talvez en la inherente lobreguez de la noche y ante la ausencia de la luz artificial. Ahora lo evalúo y creo que estuvo bien, fue mejor de esa manera, sé que existe y aún no la he visto, es mi realidad lejana a todo entendimiento propio y colectivo, la he compartido desde mi capacidad oral pero no puede reproducirse, no existe cultural ni tradicionalmente, sólo es para mi, es, y por lo mismo existe.

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