lunes, 18 de marzo de 2013

...DEPENDE DE MÍ


Soy yo, no tú, mucho menos él, referentes ocasionales en cualquier contexto social, fragmentos de sociedad, contaminación de medios y cultura digital, arquetipos de modernidad interiorizada, influencia cotidiana, directa, profunda y a su vez somera.
Me resisto a creer en los beneficios de la tecnología social, de los prácticos errores idiomáticos y de la segregación de todo tipo a la que nos empujan nuestros gustos, que aunque propios nacieron de una influencia poco honesta y genuina y de los que usualmente se deriva el desasosiego...
Debo ser consciente y aceptar mi contexto, discriminar de lo que quiero lo que puedo y decantar con la razón lo que acompaña mis suspiros, mis expectativas, mis sueños, los que me asaltan cuando no hay cansancio, cuando estoy lúcido y presto, cuando simplemente me atrevo. 
Ahora la exigencia es mayor, crece a la par de las cuestiones diarias, no se detiene y al contrario se acrecienta con cada nueva experiencia que se consolide como aprendizaje, es más, los errores se le suman y contradicen el porvenir, generan incongruentes apreciaciones de desesperanza que validan el devenir.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Eres pobre o rico?? ahh y de qué tipo??

Llama poderosamente mi atención un artículo de la revista "Pesquisa", de la Universidad Javeriana, y que en su número 21 destaca en uno sus informes especiales una aproximación paradójicamente profunda, y a su vez somera sobre la concepción que de pobreza tiene la gente del común, de a pie, del estrato 1 hasta el 6.
"La línea de la pobreza no la trazan solo las carencias materiales" se titula el interesante artículo en el que intentan aproximarse más que a un constructo de pobreza a una sensibilización en torno a la problemática social en la que nos encontramos inmersos en una ciudad cada vez más cosmopolita, y en la que cada vez encontramos una brecha más y más extensa en lo que a condiciones de calidad de vida atañe.
Lo realmente interesante, además novedoso (cualquier otro medio de prensa escrito nos ha hablado de la pobreza, pero no ha mostrado interés particular en esta variable) del artículo en cuestión, es un simple porcentaje del que me valgo y utilizo como andamiaje para discurrir en este momento:

"Un hallazgo interesante es que los entrevistados piensan que las carencias más importantes para la gente no son las de ingresos o las de tipo material. El 74% afirmó estar totalmente de acuerdo o de acuerdo en que las carencias afectivas y espirituales son más graves que las económicas."

Para mí el análisis es simple, y además un correlato de lo que encuentro en consulta, cada vez más existe un interés por los aspectos psicológicos, emocionales y de orden social en la vida individual, encuentro la inquietud e interés de las personas por conocerse, por entenderse y por capacitarse para autoregularse en situaciones cotidianas que hasta hoy día han manejado de manera inadecuada. Hablar de pobreza llama la atención de cualquiera, es un estado, un estigma, una condición degradante ante la cual nadie quisiera sucumbir, pero que desafortunadamente vive entre nosotros, y que de paso nos hace vulnerables a nuevas y peores condiciones y que por su propia naturaleza afecta toda nuestra vida.
Se podría pensar en que no está tan mal si sobrevivimos, si de alguna manera alcanzamos un estandar cómodo o aceptable dentro de un contexto en particular, esta concepción estoica y determinista nos impide soñar con la sublimación integral de nuestro ser, esa falta de querer ontológico se asocia con la pobreza, y redunda afectando directamente nuestra capacidad de crecer, de evolucionar, de hacernos mejores cada día.
El pragmatismo hace que busquemos el placer inmediato, lo que al momento necesitamos pero que no trasciende, que no genera algo diferente a una satisfacción momentánea y que de manera práctica sirve, alimenta, relaja...... que de manera cultural entendemos como bienestar y que en contados casos alcanza hasta para el lujo, nos han envenenado con ideas de que la felicidad puede cosificarse y empezamos a entender que son patrañas.
Valdría la pena hacer el ejercicio de mirarse para adentro, evaluar al detalle nuestras experiencias en busca de la felicidad, no la que nos venden los medios ni la que compartimos con amigos de juerga, la "FELICIDAD AUTÉNTICA QUE SOBREPASA EL ENTENDIMIENTO" y que dota de sentido la experiencia de vivir.

martes, 14 de febrero de 2012

¿Le temes a la oscuridad?

Estuve pensando acerca de tus miedos, de los miedos del común, ante lo que en alguna época e incontables ocasiones puntuales sucumbí, hasta entender que la realidad no cambia en función de mis sentidos, no es variable cuando la observo o cuando de ella obtengo un estímulo auditivo, o táctil... estuve tan empeñado en lo visual, a merced del escepticismo Tomasiano "si no lo veo, no lo creo" que interfería en total contravía con mi temor a lo oculto a mi vista; Nunca lo ví, debo aceptarlo, de hecho mis temores fueron confirmados por la conciencia de lo percibido física y cognitivamente, afectando mis emociones y agotando mi fortaleza pulmonar y muscular, previsible y acompañada de la oscuridad, oculta talvez en la inherente lobreguez de la noche y ante la ausencia de la luz artificial. Ahora lo evalúo y creo que estuvo bien, fue mejor de esa manera, sé que existe y aún no la he visto, es mi realidad lejana a todo entendimiento propio y colectivo, la he compartido desde mi capacidad oral pero no puede reproducirse, no existe cultural ni tradicionalmente, sólo es para mi, es, y por lo mismo existe.

martes, 24 de enero de 2012

REFLEXIÓN ........

En busca de respuestas me he encontrado con preguntas, me cuestiono lo inescrutable pero que desafortunadamente no comprendo, los anales de mi existencia poseen las respuestas, aunque no puedo o alcanzo a recordarlo. Ante tanta insistencia de cuestionamientos, ante el desasosiego de la ausencia de congruencia en las respuestas puedo afirmar:

"He sucumbido ante la ingratitud, tal vez muchas veces ya, encuentro respuestas que solo pueden indicarme esto, ahora lo asumo, depende y dependo de mi, y de tí, a quien únicamente encuentro frente y en el espejo y quien me recuerda en donde VIVO, Y PERCIBO, Y SIENTO, Y EXISTO: en mi cabeza.
Ahora, y más aún comprendo mis alcances, mis fronteras inmediatas que se asocian de manera vital y usualmente deliciosa a mis sentidos; mis manos, mis pies, mi lengua.... mi virilidad."
Las respuestas, tan ahneladas, añoradas, deseadas, se hacen esperar, las busco y aunque no huyen ni se esconden es imposible hallarlas, quizá no existan...



viernes, 16 de diciembre de 2011

REALMENTE ES IMPORTANTE¡¡¡

Me he encontrado con un artículo suprememente interesante, y como el cuento me han dado en la vena del gusto, encuentro interesante la postura del profesor Camilo Jiménez al desentrañar de alguna manera un problema que desafortunadamente cada vez es más "normal" en nuestra ya desprestigiada y subdesarrollada cultura. Entiendo y estoy de acuerdo con que la tecnología nos facilita la vida, pero la misma no puede domeñar en ninguna medida los respetables e inquebrantables lineamientos que desde los anales de la gramática suponen un orden a la manera de escribir, es claro que nuestra apretada agenda supone el optimizar el tiempo a cualquier coste, pero no puede ser abrogando las leyes fundamentales y "NO" negociables de la gramática que para nuestro contexto ha servido como estandarte y que dota de orgullo a nuestros escritores.
La apología que presento la encarna un docente, pero no es hacia él, es hacia la ortografía (del latín orthographia y del griego ὀρθογραφία) entendida como el conjunto de reglas y convenciones que rigen el sistema de escritura normalmente establecido para una lengua estandar, que por estos días es maltratada y peor aún, pareciera que no existe en algunos contextos académicos, nos acostumbramos a los emoticones y las palabras recortadas que aunque comunican algo no lo hacen de la manera apropiada, y que para los que valoramos el arte de escribir bien suponen una completa afrenta.
Pretendo pues suscitar a la lectura, el mejor medio de aprender a manejar el arte de comunicarnos por el medio escrito y de potenciar nuestras habilidades comunicativas, lo que garantiza al postrer unas relaciones sociales más saludables y enmarcadas en el respeto y consideración hacia los otros.
Les dejo el link para que consulten el artículo y saquen sus propias y ojalá acertadas conclusiones, no desde las emociones, sino buscando la razón de ser del escrito.
http://www.eltiempo.com/vida-de-hoy/educacion/no-aguanto-que-sus-alumnos-no-puedan-redactar-un-parrafo-correctamente_10906583-4

miércoles, 9 de noviembre de 2011

APOLOGÍA A CREER-THINK APOLOGY

Innumerables variables confluyen cuando intento razonar en cuanto a la convicción de Dios, los conocimientos que mi padre compartiera conmigo (y con muchos más) acerca del fín de todo, razones enmarcadas en estudios escatológicos y hermenéuticos de la biblia, que me acercaban a creer utilizando más que la emoción la razón, decantando ideas y afirmando otras en los últimos meses y con la intención de compartirlas con muchos, queriendo ser solidario nada más, mostrando crudeza y sensatez porque al postrer no depende de mí, sólo puedo servir como multiplicador, la responsabilidad es personal e intransferible.
El cristianismo produjo una fragmentación importante a nivel intelectual en la edad media, es decir, empezar a concebir a "DIOS" como un ente creador de todas las cosas, y al cuál le podemos atribuir todas las características divinas se constituyó para muchos como falsa idolatría y fanatismo. Si bien, personajes en la antiguedad, quienes saturados de conocimiento tuvieron que aceptar que la aprehensión del mismo ser debería venir otorgado por alguien "SUPERIOR" nos permite dilucidar que cada conocimiento o nueva teoría llevaba implícito un contenido divino, las mismas ideas de Platón advertían sobre la existencia de un ser superior, quien para el cristianismo partió la historia en dos (antes y después de Cristo).
Jesucristo vino al mundo en época de subyugamiento del pueblo judío por parte del imperio romano e instó a toda persona para que creyera en él, mostrando al mundo una manera distinta de ver las cosas, por medio de la fe, por lo que puedo afirmar que cada filósofo, cada pensador, cada ismo que surgía permitía que la humanidad se encontrara con nuevos cuestionamientos que al postrer estaban encausados hacia un mismo fin: la divinidad y sublimación de todo conocimiento, que en cada hombre se encarna y crea una convicción inamovible por la cual muchos llegaron a ser  mártires en defensa o apología de una fe cimentada en la razón y que inunda de paz al reflexionar sobre el culmen de la humanidad y la trascendencia del alma.
El debate actual se consolida entre gobernar la vida basados en la fe o en la razón, lo que propongo es no tener razones para creer, sino creer utilizando la razón y contrastando la evidencia divina con las investigaciones científicas, al igual que encontar el correlato de los historiadores escepticos acerca de la vida, obras y existencia de Jesús de Nazareth.
No existe una relación directa con lo propuesto anteriormente, pero lo dejo expuesto y tal vez luego lo analice con más detenimiento: el imperativo categórico de KANT debería ser enseñado, interiorizado, aprehendido desde la escuela, sé que nuestro trabajo como terapeutas se disminuiría, pero estaríamos mucho mejor.

lunes, 31 de octubre de 2011

EL PRINCIPIO DEL INICIO... EL INICIO DEL PRINCIPIO

Pretendo discurrir respetando tanto a la razón como a la ortografía, procuro que la piedra angular de mi discurso sea la razón objetiva y sin mácula, con una dosis nada mesurada de sentido común e idiosincrasia; percibo la dificultad de iniciar a escribir, pero mi razón sucumbe ante la demanda de exponer lo que a mi parecer y basado en la experiencia diaria paradójicamente encuentro ausente: la razón para actuar y decidir, y la ortografía para expresarnos de manera adecuada, y me incluyo al momento que me expongo a las críticas y observaciones que ojalá se presenten para generar alguna polémica, no son necesarias, no son lo que espero como aliciente para continuar escribiendo, pero me harán saber que algo de lo que escribo interesa, nada más.