En busca de respuestas me he encontrado con preguntas, me cuestiono lo inescrutable pero que desafortunadamente no comprendo, los anales de mi existencia poseen las respuestas, aunque no puedo o alcanzo a recordarlo. Ante tanta insistencia de cuestionamientos, ante el desasosiego de la ausencia de congruencia en las respuestas puedo afirmar:
"He sucumbido ante la ingratitud, tal vez muchas veces ya, encuentro respuestas que solo pueden indicarme esto, ahora lo asumo, depende y dependo de mi, y de tí, a quien únicamente encuentro frente y en el espejo y quien me recuerda en donde VIVO, Y PERCIBO, Y SIENTO, Y EXISTO: en mi cabeza.
Ahora, y más aún comprendo mis alcances, mis fronteras inmediatas que se asocian de manera vital y usualmente deliciosa a mis sentidos; mis manos, mis pies, mi lengua.... mi virilidad."
Las respuestas, tan ahneladas, añoradas, deseadas, se hacen esperar, las busco y aunque no huyen ni se esconden es imposible hallarlas, quizá no existan...